EN NINGÚN LUGAR. (2012)

Cast.

Durante la tarde del domingo 22 de Julio de 2012 unas colillas mal apagadas en el parking del
Partús (Jonquera) provocaron uno de los mayores incendios que se recuerden en el Empordà. Las condiciones climatológicas excepcionales de ese día, temperaturas muy altas, humedad relativa muy baja y fuerte tramontana hicieron que el incendio se propagara muy rápido afectando a una veintena de pueblos de la zona. El resultado; 4 victimas mortales, una veintena de heridos y 10000 hectáreas de bosque quemado, junto con casas, empresas, ganado y un camping.
El lunes 23 de Julio, el viento arrastró el olor a quemado hasta Sabadell, a 150 km del incendio. El olor del incendio entraba por la ventana de casa cortando el aire. Seguí las noticias del incendio durante los 4 días que duró.
Estamos acostumbrados a ver a través de las noticias, internet y redes sociales imágenes de grandes catástrofes naturales. Incendios, terremotos, tsunamis...casi podríamos decir que somos inmunes a este tipo de imágenes, comemos viendo en las noticias que han muerto centenares de miles de personas en un país remoto, o que un incendio ha arrasado con miles y miles de hectáreas en alguna zona lejos de nuestra casa. Pero, ¿y cuando a parte de ver las imágenes, olemos el incendio?
Alguna cosa nos avisa, algo intangible que nos une a la tierra aparece y se rebela.
Decidí ir a la zona del incendio pasadas unas semanas, después de que todo el mundo fuese a ver como había quedado el terreno, tenía una extraña necesidad de acercarme y ver el paisaje con mis propios ojos. Nada, mire donde mire nada. Kilómetros y kilómetros cuadrados de la nada, el vacío absoluto. Un silencio sobrecogedor domina el paisaje.
Uso mi teléfono para desarrollar este proyecto, como la mayoría de turistas que se acercaron al
lugar a hacer fotos. Las fotografías se registran en el teléfono con las medidas de longitud y latitud para así, poder luego situarlas encima de un mapa con una de las aplicaciones de Google. Tomo una fotografía y uso la aplicación para ver donde estoy. Google Earth me sitúa justo en la carretera que va hacia Cantallops, pero en un lugar que ya no existe tal y como era.

En ningún lugar. 28 de Julio de 2012 se presenta como una pieza formada por doce fotografías y un video. En las fotografías se representa este espacio quemado y la vista aérea que le corresponde junto con su posición exacta, a pesar de que el lugar ya no exista como tal. El vídeo es una imagen fija de una parte del bosque quemada, en la que se van sobreponiendo los nombres de todos los pueblos afectados junto con el número de hectáreas quemadas, de fondo se oye lo que sería el sonido de un bosque si no hubiese ocurrido este desastre, de tal forma que se genera una tensión entre lo que se puede ver en el vídeo y lo que se oye.

Eng.

During the afternoon of Sunday, July 22, 2012 a bad butts off in the parking Partus (Jonquera)
caused one of the biggest fires ever recorded in the Empordà. Climatologies exceptional conditions that day, high temperatures, low relative humidity and strong north wind caused the fire to spread quickly to affect a dozen villages in the area. The result, 4 fatalities, twenty wounded and 10,000 hectares of forest burned, along with homes, businesses, livestock and camping.
On Monday July 23, the wind carried the smell of burning up Sabadell, 150 km of fire. The smell of the fire through the window of the house cutting the air. I followed the news of the fire during the 4 day.
We are used to see through the news, internet and social networking images of major natural disasters. Fires, earthquakes, tsunamis ... we could almost say we are immune to such images, eat seeing in the news that have killed hundreds of thousands of people in a remote country, or that a fire has ravaged thousands of hectares in some area away from our house. But as a part of seeing the images, smell the smell of the fire?
Something within us tells us, something intangible that binds us to the earth appears and rebels.
I decided to go to the fire area after a few weeks, after everyone was to see as he left the field, had a strange urge to go over and see the sights with my own eyes. Nothing, everywhere I look around. Square miles and miles of nothing, absolute vacuum. An eerie silence dominates the landscape.
I use my phone to develop this project, like most tourists who came to the place to take pictures. The pictures are recorded on the phone with the measures of longitude and latitude so, to then place them on top of a map with Google applications. I take a picture and use the app to see where I am. Google Earth puts me right on the road to Cantallops, but in a place that no longer exists as it was.