1760 METROS.

Cast

 

1760 metros es la distancia que hay entre la parte la parte sur de la playa de Algarrobico, y la parte más al norte, dónde la  propia formación natural del territorio impide un paso tranquilo. El paisaje es salvaje, forjado a lo largo de centenares de años por la erosión causada por los temporales de viento y de mar. Si caminásemos con los ojos cerrados durante estos mil setecientos sesenta metros, oiríamos las rocas repicando entre ellas por las fuerza de las olas dentro del agua, podríamos describir como es el tacto de la arena en los pies. A través de los latidos del corazón podríamos explicar  como son los pequeños desniveles que vamos salvando durante nuestro paseo. Caminando en este lugar uno puede tener la sensación de estar en un lugar casi sagrado, milenario, alterado solamente por los propios ciclos de la naturaleza. La experiencia del paisaje podría ser casi de una sincronización completa con nuestro entorno. ¿cuantas veces no hemos pensado, me quedaría aquí para siempre?. No sabría definir con exactitud que es lo que tienen algunos lugares que nos hacen vibrar de una forma especial, y en los que de repente, uno puede sentirse en comunión con la naturaleza. Podríamos decir entonces que existe un canal;  invisible, indefinido, que traspasa los sentidos, que nos sincroniza con las cosas y nos hace vibrar con el entorno. La playa de Algarrobico está dentro del parque natural del Cabo de Gata, en Almería.

Si por el contrario caminamos estos 1760 metros con los ojos abiertos, veremos el famoso Hotel Algarrobico, a medio construir desde el año 2003.  Actualmente considerado ilegal por una resolución judicial en firme del año 2018 y  pendiente de derribo después de una maraña de pleitos y resoluciones que se han alargado prácticamente 10 años.  El impacto que esta construcción civil ejerce sobre su entorno resulta evidente, y no es solamente visual, la transformación  física de este lugar resulta abrumadora. Para construir se ha cambiado la forma del propio paisaje, alterando el ciclo de la naturaleza, que lo ha formado durante tantos años. La presión ejercida sobre este lugar  bloquea el espacio y anula el entorno.

Podríamos decir que el Hotel Algarrobico es uno de los símbolos de la destrucción del litoral mediterráneo. Se han dado muchos casos de este tipo en la Península, no solamente ilegales, la sobre construcción en la costa del mediterráneo, en las islas Baleares o en parajes especialmente frágiles en el Pirineo resulta evidente, si a esto le sumamos la crisis inmobiliaria del año 2008, el resultado es de sobra conocido por los habitantes de este país.

1760 metros es una instalación de suelo formado por restos y escombros que me lleve del Hotel Algarrobico en Almería.  Este especie de catálogo de ruina funciona – fuera de su contexto original- exactamente igual que en su lugar de origen. En primer lugar altera cualquier espacio dónde se instale la pieza – igual que en la playa, cambia la percepción del lugar- . Varia la forma de transitar en el espacio y condicionan la forma en que se miran las cosas que hay a su alrededor, generando unas distancias en el espacio que antes no había.

 

Engl.

 

1760 meters is the distance between the southern part of Algarrobico beach, and the northern part, where the natural formation of the territory prevents a calm passage. The landscape is wild, forged over hundreds of years by erosion caused by storms of wind and sea. If we walked with our eyes closed during this one thousand seven hundred and sixty meters, we would hear the rocks chirping among them by the force of the waves in the water, we could describe how the sand feels on the feet. Through the beating of the heart we could explain how are the small differences that we are saving during our walk. Walking in this place one can have the sensation of being in an almost sacred, millenary place, altered only by nature's own cycles. The landscape experience could be almost a complete synchronization with our environment. How many times have we not thought, I would stay here forever ?. I would not know exactly what it is that some places have that make us vibrate in a special way, and in which suddenly, one can feel in communion with nature. We could say then that there is a channel; invisible, undefined, that transcends the senses, that synchronizes us with things and makes us vibrate with the environment. The beach of Algarrobico is inside the natural park of Cabo de Gata, in Almeria.
If on the contrary we walk these 1760 meters with our eyes open, we will see the famous Hotel Algarrobico, half built since 2003. Currently considered illegal by a final judicial decision of 2018 and pending demolition after a tangle of lawsuits and resolutions that have been practically 10 years. The impact that this civil construction has on its surroundings is evident, and it is not only visual, the physical transformation of this place is overwhelming. To build, the shape of the landscape itself has been changed, altering the cycle of nature, which has shaped it for so many years. The pressure exerted on this place blocks the space and annuls the environment.

We could say that the Hotel Algarrobico is one of the symbols of the destruction of the Mediterranean coast. There have been many cases of this type in the Peninsula, not only illegal, the construction on the coast of the Mediterranean, the Balearic Islands or especially fragile places in the Pyrenees is evident, if we add the real estate crisis of the year 2008, the result is well known by the inhabitants of this country.

1760 meters is a floor installation consisting of debris and debris that takes me from the Hotel Algarrobico in Almeria. This kind of catalog of ruin works - out of its original context - exactly as in its place of origin. First, alter any space where the piece is installed - just as on the beach, the perception of the place changes. The way of traveling in space varies and conditions the way in which the things that are around are looked at, generating distances in space that were not there before.

INSTALLATION VIEWS.

Centro de Lectura de Reus.